martes, 2 de abril de 2013

¡No soy Hipocondríaca!


No sé cuantas, pero si sé que fueron muchísimas las veces que me trataron de hipocondríaca, desde doctores que, si bien no te dicen directamente "Ud. es Hipocondríaca" te mandan al psiquiatra o al psicólogo no como terapia complementaria, sino como la solución única...hasta los amigos, compañeros de trabajo, familiares etc...
Con la Dis es pan de cada día. Y es pura ignorancia, que incluso puede venir del área médica. Cuándo a ud. la traten de hipocondríaca  responda que la definición de esta es de una persona que cree  PODER tener una enfermedad grave y mortal. En nuestro caso, y si ya estamos diagnosticadas, nuestros problemas responden a otra razón. Si le interesa, le cuenta amablemente de que se trata la Dis, si no, no pierda su precioso tiempo, la gente siempre creerá lo que quiere creer y personalmente creo que uno debe enfocarse en la gente, que al menos en este sentido, simpatiza con uno, escucha y apoya, los demás, por frío que suene, no aporta.
De mi familia al que más le costó entender que era la Dis, fue a mi Papá, no hubo momento que no me reclamara por que había perdido tan buen trabajo por floja, por  NO querer ir a trabajar. Me dolió mucho, no me lo esperaba. Yo vivo lejos de mis papás y ellos no podían ver el día a día de la situación. Mi mamá estuvo ahí firme :)! y Respecto a mi papá creo que hasta el día de hoy permanece medio incrédulo  pero es su forma de ser y no peleo más con ello, prefiero quererlo no más.
Nosotros, todos, muchas veces al día, conscientes o no, emitimos juicios sin fundamentos en diferentes ámbitos y nuestro entorno no será la excepción respecto a la Dis. Creo que uno aprende a escuchar con esta enfermedad, por que lo quieras o no, te llega mucha mala  onda y al final aprender a filtrar, de quién viene el comentario, eliges que hacer con estas personas o que actitud tomar tu...es un conocimiento constante de manejo de relaciones humanas (desde familia a parejas) de cuándo uno está en crisis. Tus lazos se hacen mucho más fuertes y otros definitivamente se rompen y se aprende a vivir con ello.
Con la tranquilidad que da haber aprendido tantas cosas con la Dis, de mí, de los demás, me siento muy agradecida, no cambio ni un centímetro de mí y mi historia hoy :)
¡Feliz semana y buena salud a todos!
Pauli











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